Verde esperanza. Así comienza justo ahora, un mes de agosto cargado de ilusión y de alegría, para la extensa parroquia futbolera da vila do Carballiño.

Rubén Arce, ( Ourense, 7-2-1991) es la primera piedra de toque de un proyecto, el primero de Argimiro Marnotes al frente del club, que quiere aspirar a todo la próxima temporada.

Tras dos campañas con luces y sombras en la UD Ourense, motivadas por una grave lesión que le cortó las alas en el mejor momento, «Aldea del Arce» regresa al lugar donde fue feliz y vimos su mejor versión con Manel Vázquez en el banquillo. (2016-2018)

Lo hace con la esperanza de encontrarse así mismo y volver al nível de mejor jugador de tercera alcanzado en la temporada 17-18.

Velocidad, desequiliquirio, regate, improvisación, fantasía, talento y sobre todo humildad, trabajo e ilusión; forman parte de la marca personal de un jugador que vuelve a galopar por el carril del 8, de un templo carballinés que nunca lo ha olvidado, con el 7 a la espalda.

«La era de los gálacticos de Espiñedo» se abre justo con él; toca sentarse y contemplar la construcción de un equipo llamado a la excelencia.

Me afilo el bigotito y que pase el siguiente…

Mucha suerte a Rubén Arce en esta nueva aventura que comienza.

 

 

 

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